Civilización
La historia de la civilización que propone el Dr. Naranjo es la historia de la sociedad patriarcal - una sociedad patriarcal que existe en contrapunto con una mente patriarcal. Procede el Dr. Naranjo a denunciar al patriarcado como la causa raíz de otros importantes problemas mundiales que por lo general se les aborda de manera gradual, cuyo enfoque no ha resultado ser efectivo, y a partir del cual no se puede esperar que lleve a una transformación.
El Dr. Naranjo alberga la esperanza de que un diagnóstico acertado de nuestro meta-problema resulte ser tan fructífero como el descubrimiento de las bacterias y las infecciones lo fue para la medicina.
El Dr. Naranjo interpreta la incesante crisis que prevalece en los asuntos mundiales como una especie de lúgubre noche en la evolución de nuestra especie, implicando con ello una crisis de obsolescencia de la mente patriarcal y sus instituciones; hace hincapié en que nuestra mayor esperanza yace no tanto en los cambios que pudieran hacerse en las leyes, instituciones o en el quehacer político, sino en nuestra consciencia misma.
Procede el Dr. Naranjo a argumentar que resultaría ineficiente intentar ejercer influencia sobre la siguiente generación a través del papel de los padres o de los medios, que a todas luces resulta obvio que están al servicio de otros intereses, y que es solamente a través de la educación que se puede lograr la formación de "seres tri-cerebrados" integrados y emocionalmente saludables; y que si lo anterior dependerá de la transformación de los maestros, se colige que será necesario contar con un método eficiente y factible para educar a los docentes como nunca antes se les había educado dentro del mundo académico, o dentro del contexto cultural.
El Dr. Naranjo afirma que se siente como si fuera un obrero que se encontró con un montón de oro debajo de una piedra, y que siente que es su responsabilidad comunicárselo al mundo. Algunos de nosotros pensamos que los frutos de la obra de su vida - el proceso SAT - bien pudieran ser un recurso suficiente para propiciar la transformación de un selecto grupo de educadores, quienes a su vez pudieran convertirse en el fermento necesario para la transformación de la educación.